Las ganas de correr eran tan grandes que apenas podía reprimirlas...

Se tapó la boca con ambas manos y cerró los ojos, cuando estuvo segura de no gritar las retiró lentamente, a la vez que inhalaba profundo....
Decidió esperar cinco minutos, si nada ocurría, entonces daría media vuelta, sin mirar atrás...

Corrió...

martes, 26 de enero de 2010

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